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Locura en Anfield Road. ¿Quién se esperaba ese final? Seguramente nadie. Y sobre todo por lo que hizo el Liverpool durante los primeros 90 minutos que duró este encuentro. Borró al Chelsea del campo de juego, anuló sus líneas de creación y lo obligó a que asuma como único recurso el balonazo a San Drogba. Pero, paradójicamente, el partido terminó igualado en 1. Es que así es el fútbol.
El Liverpool salió a dominar el encuentro desde el principio. Mascherano, Gerrard y Xabi Alonso se hicieron fuertes en el centro del campo e hicieron que Joe Cole, Lampard y Ballack pasaran totalmente desapercibidos. Obviamente este iba a ser un partido donde cada movimiento estaría pendiente de estudio y ningún paso en falso se iba a dar así como así. Entonces los goles sólo podían llegar de escasas maneras, sobre todo merced a alguna falla. Y así fue como el Liverpool se encontró arriba en el marcador. Kuyt sacó petróleo de un balón fallido de Mascherano y definió por entre las piernas del enmascarado Cech.
El segundo período lo tendría como dominante exclusivo desde el vamos. La creación del Chelsea brillaba por su ausencia y los encargados de rotar el balón eran los hombres de rojo. La musculatura de los azules de Grant nada podía hacer frente a la tenaz distribución de los hombres de Benítez. Incluso los locales pudieron hacer delirar a The Kop en más de una ocasión. Lo tuvo Gerrard y también el “Niño” pudo rematar la contienda. Pero fue un balón sin demasiado destino que Kalou lanzó al área quien terminaría signando el agraciado empate para los de Stamford Bridge pero desgraciado para los de Benítez. Es que John Arne Riise despejó el balón, pero lo hizo llegar hasta el fondo de su propia portería. Si. En la última jugada del encuentro.
La eliminatoria está más que abierta y cualquier cosa puede suceder. Todos conocemos esa motivación especial que adquiere el Liverpool en la Champions. El Chelsea sabe que con un empate en cero estará en Moscú. ¿Promesa de buen fútbol para el próximo miércoles? Lo dudo. Pero emociones habrán de sobra…













