
Historia grande es la que ha hecho el Barcelona. El conjunto de Guardiola obtuvo el único trofeo que le faltaba en su vitrina para coronar una temporada inolvidable que quedará en la historia. Reseña de un encuentro memorable no apto para cardíacos.
Sudamérica contra Europa. Eso es lo que tradicionalmente propone la final del Mundial de Clubes y la edición 2009 no fue la excepción. De un lado Estudiantes de La Plata, campéon de la Copa Libertadores y del otro el Futbol Club Barcelona, el gran campeón español y europeo.
No se trató del partido más vistoso de todos: Estudiantes hizo un planteo conservador que le sirvió para neutralizar las potentes individualidades de Barcelona e inclusive le alcanzó para ponerse arriba en el marcador y mantenerse parcialmente como vencedor durante casi todo el encuentro. A los 37 del primer tiempo Boselli se encargaba de abrir el marcador para los dirigidos por Sabella.
En el complemento el Barça arremetió contra el arco de Albil encontrando en Ibrahimovic a su principal atacante. Sin embargo la paridad no llegaba para los blaugranas. Pero a 2 minutos del final apareció Pedro para conectar de cabeza el empate transitorio que prolongaba el partido.
Y en la prórroga Barcelona hizo valer su carta ganadora: Messi, que poco había participado del encuentro, logró conectar un centro al área con el pecho y marcó el gol de la victoria. Después hubo tiempo para un par de sobresaltos del Barça, pero el pitazo final encontró vencedores a los de Guardiola que dejan su marca en la historia del club y del futbol mundial
Imagen: jornada













